elisa's profileNo es + grande quien + o...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
September 26 Destination Entro en esa edad en la que las amigas empiezan a casarse... Este fin de semana he tenido dos bodas, una el viernes y otra el sábado (en cuanto tenga todas las fotos las colgaré), de dos amigas del colegio a las que he visto crecer, física y personalmente. Las recuerdo perfectamente cuando éramos pequeñas, a una de ellas, Chío, desde los 6 años. La otra, Paloma, desde los 14. A Chío me unen nada menos que 20 años de amistad, y a Paloma 12, que tampoco es niguna tontería.
Y supongo que muchos lo sabréis, pero otros tantos no os hacéis una idea de lo que te puedes llegar a emocionar viendo como esas personas con las que has compartido parte de tu vida se "hacen mayores". Lloré de emoción, de alegría, de ternura... Es difícil de explicar porque parece que siempre ligamos las lágrimas a la tristeza y en esta ocasión, nada más lejos de la realidad.
Pero es con este tipo de situaciones con las que de pronto ves que esas amigas ya tienen su vida completamente encaminada: su trabajo, su "marido" (qué serio suena eso), sus proyectos, aspiraciones... Y por un momento, me paro a pensar y me doy cuenta de que yo estoy a años luz de todo eso. A veces pienso que soy joven, que aún me quedan mil cosas por vivir, que el tiempo hay que aprovecharlo al máximo y que estos años jamás van a volver... Pero otras veces me gustaría tener las cosas un poco más claras, dejar mi casa, vivir mi vida...
No sé si la rara soy yo, no sé si cada uno lleva su ritmo, tal vez un día me despierte y vea las cosas mucho más claras, pero hoy por hoy, me levanto y pienso que quiero salir, disfrutar de la gente, hacer cosas, viajes, conocer personas y lugares, no estar atada a nada que no sea estrictamente necesario por si me corta las alas... Quiero ser YO y vivir lo como yo necesito.
Pero no puedo evitar sentir algo de envidia por la vida que llevan ellas y que, sólo por un rato, me gustaría cambiar por la mía. September 14 ¿Para qué me haces pensar? Hoy he tenido cruce de mails con cierta personilla (mi Paca, jeje) y me ha dicho que Moni le había hecho acordarse de lo suave que era el pelo de "alguien". Y me ha hecho pensar. Mucho. Porque de pronto me he dado cuenta de que a veces enterramos en un rincón de la memoria recuerdos de personas que preferimos olvidar por no sufrir, por no estar todo el día pensando en aquellas cosas, aquellos gestos... que nos hacían ser felices.
Pero lo peor es eso, de pronto recordar el olor de alguien, lo suave que tenía el pelo, su risa, lo despeinado que se levantaba... Yo hace tres días rescaté del armario un bolso que hacía tiempo que no usaba, y de pronto me encontré con un juego de llaves que hacía algo así como un año que no veía. Ni siquiera me acordaba de que las tenía yo... Y fue verlas y recordar un montón de historias, de días de abrir aquella puerta, y lo peor... de cerrarla...
Siempre digo lo mismo, la memoria es algo que nunca dejará de sorprenderme.
Y sí, paquis, yo hoy también me he acordado del pelo... September 11 Te quiero
A veces las personas creemos que un simple "te quiero" basta para que la otra persona conozca nuestros sentimientos. A veces, incluso, creemos que con decirlo muy de vez en cuando sobra porque damos por hecho que el otro sabe que le queremos.
Pero no nos damos cuenta de que muchas de esas veces, muchas muchas más de las que nos imaginamos, en realidad lo único que la otra persona necesita es que eso mismo se lo demostremos con un gesto, con una mirada, con algo que nos haga sentir que realmente somos importantes para el/ ella. Porque sentir que alguien que nos importa nos quiere de verdad es algo tan necesario que si por alguna razón no lo percibes, te sientes vacío, triste y decepcionado.
Si por algún motivo no te demuestro lo suficiente que te quiero, perdóname porque soy muy cariñosa pero a veces demasiado cauta para demostrar mis sentimientos. Y si no te lo digo lo suficiente, protesta, porque también sé que, aunque sea importante que nos lo demuesten, a todos nos gusta escuchar esas dos palabras que nos hacen sentir especial
P.D: todas las personas a las que quiero lo sabéis porque en algún momento os lo he dicho/ escrito/ gritado a pleno pulmón. Pero lo dicho, si sentís que no es suficiente, aquí tenéis sitio para "quejas, ruegos y preguntas", porque esta entrada es para todos vosotros. Por si acaso. September 01 Safari nocturno Sales por la noche con tu amiga, te pones mona y llevas unas ganas de juerga, baile y cachondeo que no puedes con ellas. Vas por una zona de marcha en la que sabes que hay muchos bares, pubs, etc... pero no tienes ni idea de en cuál entrar. Pero no hay problema, hombre, porque cada dos pasos se te acerca algún chaval con la tarjetita de turno y os invita a ti y a tu amiga a una copa. "Bien, bien, copas gratis". Empiezas a beber y casi la escupes porque la sensación es prácticamente la misma que meter la lengua en el lavavajillas. Ppr un momento te preguntas si es legal echar Fairy en la copa en lugar de Martini, pero bueno, el caso es que quitan la sed y suben más rápido de lo que convendría, qué le vamos a hacer, pero lo importante es que son gratis.
Total, que te tomas la primera en un bar, sales de él con toda tu dignidad y aún bastante mona, lo suficiente como para que otro relaciones os pare y os invite a otra en el siguiente bar. Ahí ya el sabor del Fairy se nota menos, quizá porque la copa anterior te ha dejado el paladar insensible o bien porque te acoges al quinto mandamiento de las salidas nocturnas: "A caballo regalado, no le mires el diente". A todo esto, mientras te bebes tu copa intentas bailar, pero normalmente el problema de esos sitios en los que te invitan es que lo hacen a unas horas en las que hay poca gente y por lo tanto la música no está en su mejor momento. Pero no importa, tu amiga y tú estáis tan contentas con vuestras copillas y pensáis que ya bailaréis luego.
Sales del segundo bar, y ahí te das cuenta de que tu dignidad se ha reducido a la mitad y la de tu amiga sigue el mismo camino, así que os agarráis del brazo y os apoyais la una en la otra sin que se note demasiado y seguís caminando con cierta dificultad porque los tacones de pronto parece que han crecido 5 centímetros y que han cobrado vida propia. "Cabrones- piensas- que vais más rápido que yo". Pero tienes suerte y en el momento en que estabas a punto de meter el tacón en un agujero de la acera te para el siguiente relaciones y os invita a otra copa más. Tu amiga y tú ya aplaudís con las orejas y no podéis creer la suerte que tenéis, 3 copas gratis del tirón. Os metéis en el garito y os apalancais en la barra con las copillas, que curiosamente, ya no os parecen un asco, porque el sabor del Fairy hasta os gusta. A esas horas el bar ya está bastante lleno y la música no está mal, así que, teniendo en cuenta que vais tan borrachas que salir a la calle sería un suicidio, sopesáis la situación y decidís que bailar al ritmo de Bisbal siempre será menos peligroso que intentar caminar en línea recta por la calle.
Y aquí llega el momento crucial, cuando tu amiga y tú estáis de buen rollo intentando no mover demasiado los pies del suelo, no sea que no coordines demasiado bien y termines haciendo breakdance en lugar de bailar. Las dos tan animadas, riéndoos como locas porque vais tan pedo que hasta os parece ver a la gota de Fairy por la pista de baile. Y es en ese momento cuando te das cuenta de que todos los que se aventuran a hablar con vosotras están cortados por 3 o 4 patrones estandar y es imposible sacarlos de ahí:
- Tipo A: el MMM (Me Mola Molar o Ilovemyself-que-suerte-tienes-de-estar-hablando-conmigo): es el típico "guapito" que se te acerca con cara de perdonavidas y se pone a hablar con vosotras soltando 4 frases típicas: "¿Cómo os llamáis?" (da igual que lo pregunte, le interesa tan poco que ni te escucha), "¿Venís mucho por aquí?"... e inmediatamente, se pone a hablar de él mismo, de su gimnasio, sus pectorales, su pelo, su colonia y todo lo suyo que, por supuesto, mola más que lo tuyo. En ese instante llegan el resto de sus amigos, que suelen ser bastante más feos y que le han mandado a él de globo sonda para que vaya allanando el camino. Y sí, son más feos, pero como MMM es taaaan estúpido, ellos a su lado te parecen la leche así que optas por hablar con ellos, que al menos intentarán el diálogo en lugar del monólogo.
- Tipo B: Sota, caballo y rey. "¿Cómo os llamáis?" "¿Cómo es posible que unas chicas tan guapas como vosotras estén solas?" "¿Estudias o trabajas?" (sí, todavía hay gente que pregunta eso) y la frase fundamental y que NO FALLA en este tipo de chico que es cuando le dices: "No, mira, es que tengo novio" y él, original como la vida misma te contesta: "Da igual, no soy celoso". En ese momento decides que dejarle con la palabra en la boca no es algo que le vaya a suponer un trauma y si lo es, ya lo superarará, así que agarras a tu amiga y salís de allí despavoridas huyendo de semejante elemento derrochador de originalidad.
- Tipo C: el "cualquiera me vale". Esa noche él y sus amigos han salido a pillar sea como sea y, por supuesto, con quien sea. Así que sus frases son : "¿Cómo os llamáis?" (imprescindible) y a partir de ahí la conversación es la siguiente sin desviarse ni un ápice:
- ¿Quieres rollo conmigo?
- No
- ¿Y tu amiga?
(Aquí contestas por ella sin ni siquiera preguntarle porque sabes de sobra cuáles son los gustos de tu amiga y contestas un rotundo)
- "No"
- ¿Y quieres con alguno de mis amigos?
- No
- ¿Y tu amiga con alguno de mis amigos?
- Que noooooo
- Venga, vale, hasta luego
Flipas.
- Tipo D: El caballero andante. Son los que más me gustan porque son los que aguantan estoicamente durante media hora a pesar de que les hayas dicho nada más empezar que te vas a meter a monja y que tu amiga es lesbiana, de forma que no tienen nada que hacer, pero son tan educados que te dan conversación durante un rato bastante largo simplemente porque son así de majos y porque, en el fondo, creen que pueden hacerte abandonar tus votos y sacar a tu amiga de ese "horrible mundo" que es el lesbianismo y en el que, por supuesto, ellos no tienen cabida.
Después de que hayan desfilado todos estos elementillos, miras el reloj con desánimo y te das cuenta de que os han dado las 6 de la mañana sin haber podido bailar más de dos minutos seguidos. Le dices a tu amiga que mejor os vais a casa, y salís de allí con vuestra amiga la gota de Fairy, vuestros tacones asesinos, sin haber bailado más de dos minutos seguidos y un cursillo acelerado sobre fauna nocturna.
Pero "que bien lo pasemos" |
|
|